2

Adopción tecnológica, un asunto de convergencia

Posted on September 9th, 2008 by César Salazar /

Santiago acaba de salir de mi oficina después de una larga plática sobre la forma en la que se está moviendo la tecnología hoy en día. Durante la plática tocamos algunos temas que seguramente muchos ya han despedazado pero llegamos a algunas conclusiones muy interesantes. Les compartiré al menos una.

Ahí les voy.

Todos sabemos que la tecnología avanza muy rápido y que por ende, es muy importante estar a la vanguardia cundo te dedicas a la innovación en desarrollo de productos. Mientras el consumidor piensa en caballos, tú tienes que pensar en bicicletas y mientras el consumidor piensa en bicicletas, tú debes estar rebotando ideas acerca de autos. Más o menos así funciona la cosa.

Ahora, también sabemos que al momento en el que la tecnología acaba de ser creada es muy difícil que el usuario esté preparado para ella. Probablemente no entienda cómo utilizarla y como consecuencia no la adopte, aún cuando le parece una buena idea. Tal vez, en otro escenario, la tecnología sea más cara de lo que el usuario está dispuesto a pagar por ella, o simplemente la rechace por miedo a una nueva forma de interacción. Esto es de lo más normal.

Si añadimos el factor de que algunas tecnologías requieren más de un usuario para hacer sentido, el efecto es potencialmente exponencial. Si la tecnología es bien adoptada, tendrá un crecimiento sumamente acelerado ya que un usuario intentará invitar a otros usuarios para explotarla al máximo (como ocurre en el caso de las redes sociales al estilo de Facebook). Sin embargo, en caso de que la tecnología no sea bien entendida, el usuario se dará por vencido antes de tiempo porque aunque se siente a gusto con la idea, sabe que será difícil que la gente a su alrededor la adopte y preferirá no invitar a nadie. El primer ejemplo es lo que se conoce como marketing viral, y el segundo simplemente es un intento fallido de distribución de nuevas tecnologías (llamemosle contraviral, si así lo desamos).

Analicemos el caso “contraviral”.

Hay dos razones principales por las cuales el mercado no estaría dispuesto a adoptar una tecnología, la primera es que ésta llegue demasiado tarde y la segunda es que llegue demasiado temprano.

Me imagino enterándome hoy mismo (en el 2008) de un servicio de renta de películas basado en máquinas automáticas en los supermercados. Seguramente no adoptaría esta tecnología, no solamente porque pareciera complicada de entender, sino porque conozco tecnologías más sencillas, como lo es la descarga (legal) de películas en línea. Utilizando esta tecnología puedo descargar el archivo a mi computador, conectar ésta a la televisión y disfrutar de un rato de sana diversión en alta definición.

En este sentido, la tecnología de la máquina automática llegó demasiado tarde.

En el otro caso, “el caso madrugador”, pudiera enterarme de un gadget de medición de mi consumo de calorías a base de un dispositivo que contiene un acelerómetro y que se inserta debajo de mi piel en distintas partes del cuerpo. Suena muy bien, digamos que suena excelente, sin embargo, no me veo adoptándolo ya que como consumidor no estoy preparado para este cambio tecnológico.

Entonces, como innovadores tenemos el reto de hacer el despliegue de nuestros productos justo cuando el consumidor esté preparado para consumirlos, ni muy temprano, ni muy tarde. Lo compicado es que al tiempo que el consumidor se va haciendo más propenso a consumir la tecnología, ésta misma se va haciendo obsoleta. La tentación de sacar el producto demasiado temprano es tan poderosa como la posibilidad de dejar pasar la oportunidad en espera del momento perfecto.

¿Suena difícil, no?

Lo interesante es entender que la vanguardia tecnológica no lleva directamente al éxito, ya que omite el hecho de que la adopción se da en un período posterior. Para que un producto sea bien adoptado, lo que se requiere es que, aunque suene raro, sea relativamente OBSOLETO!!!!

Pensemos en ejemplos como Yahoo y Google, BETA y VHS, MPIO y Iphone. Los jugadores que llegaron después, no solo lograron capitalizar la experiencia ganada por el competidor vanguardista, sino que lograron aprovechar el grado de capacidad de adopción creciente del mercado, al tiempo que ofrecieron un producto relativamente obsoleto. Fue así como sin gran diferencia tecnológica de entrada, se llevaron a la bolsa una suma mucho más grande que la de su predecesor.

Published in Uncategorized

2 Responses to “Adopción tecnológica, un asunto de convergencia”

  1. September 10th, 2008 at 11:31 am #Carlos Rodarte

    Me parece muy interesante lo que se menciona César. Me parece importante mencionar que el término “innovar” significa “revolucionar”. Aunque suene paradójico, las revoluciones son progresivas, con procesos de adopción más lentos pero la clave la percibo en que alteran de manera significativa el estilo de vida de una sociedad. Las innovaciones mejoran lo propuesto por las revoluciones, lo afinan, le agregan valor, y no es frecuente que los revolucionarios sean los mejores, simplemente los iniciadores. Ford, 100 años después, se tiene que dar de catorrazos con Toyota. Toyota no inventó los coches, simplemente mejoró cómo hacerlos. Lo mismo con Yahoo! y con Google. Google no inventó cómo buscar en la red, simplemente lo mejoró (más allá de lo imaginable, jaja!)

    Tomemos el caso de Ford (y una cita muy padre de él: “si les hubiera preguntado a mis clientes qué es lo que necesitaban, me hubieran respondido que caballos más rápidos”). Una revolución implica un landmark, una explosión, un flash de genialidad. Pero el business está en la medida en que se puede explotar ese grado de genialidad a nuevos niveles.

    Yo no diría que los segundos ofrecen productos “relativamente” obsoletos; simplemente se mantienen en ese cuadro de innovación mejorando algunos aspectos, quitándole lo obsoleto al asunto.

    Solo haría una distinción en la gráfica que presentas: la línea amarilla se comporta como una campana. Tú mismo lo mencionas, no estás interesado en utilizar una tecnología obsoleta; es más, el hecho de que sea obsoleta minimiza el grado en que eres capaz de adoptar dicha tecnología.

    Todo se resume en el mercado, y poder leerlo es la clave. ¿Está el mercado listo para lo que estoy haciendo? En muchas ocasiones se ha probado que no se trata de leerlo, se trata de empujarlo.

    Atte.

    Carlos

  2. September 10th, 2008 at 5:20 pm #César Salazar

    @Carlos

    Tu punto de vista me parece muy valioso. Efectívemente, tratar de vender cosas obsoletas no es precisamente la clave para tener éxito sin embargo, lo importante está (creo yo) en asimilar que una tecnología que ya envejeció (o maduró) un poco puede tener más potencial de éxito que una nueva; aún cuando la nueva es mucho más interesante.

    Por ejemplo, la tecnología wiki en la que está basada Wikipedia o PBWiki no fue creada ni en el 2001 (año en que Jimmy Wales funda Wikipedia) ni mucho menos en el 2005 (cuando David Weekly crea PBWiki) sino en 1994, año en que Ward Cunningham empieza a crear WikiWikiWeb.

    En 1994, ni siquiera había adopción suficiente de Internet, apenas en ese año salió la primera versión de Netscape.

    Sin embargo, 8 o 9 años después el mundo estaría listo para utilizar la tecnología para contruir la enciclopedia más grande del mundo y unos 12 años después empezaría la adopción de wikis como herramientas de colaboración empresarial.

Leave a Reply